LA PIEL, EL ÓRGANO MÁS EXTENSO DEL CUERPO HUMANO

La piel no es sólo una capa protectora. Es un sistema que regula la temperatura corporal, percibe los estímulos de dolor y placer, no permite que determinadas sustancias entren en el organismo y representa una barrera protectora frente a los efectos perjudiciales del sol. Cualquier alteración en el funcionamiento o en la apariencia de la piel puede tener consecuencias importantes para la salud física y mental.

CANDIDIASIS

Candida albicans es un parásito muy similar a las levaduras que difiere de las verdaderas levaduras porque forma un pseudomice lio y no se reproduce por gemación. Este microrganismo afecta comúnmente a la piel y a las membranas mucosas, pero también puede causar enfermedades sistémicas tales como gastroenteritis, endocarditis, septicemia y meningitis. Es importante, sin embargo, recordar que es frecuente su presencia en la piel, en las membranas mucosas y en el tracto gastrointestinal sin producir cambios patológicos en estos lugares.

Adicionalmente, el aislamiento del organismo de la piel enferma puede no significar que candida sea la causa de la enfermedad, sino que esté allí de forma coincidente. Sin embargo, se reproducirá en estas condiciones patológicas preexistentes y bajo estas circunstancias, es un invasor secundario y puede incrementar los cambios patológicos.

Las circunstancias exactas bajo las cuales se hace virulento y la forma en que incrementa la enfermedad son aún desconocidas, pero a menudo se deben a una condición subyacente, local o sistémica.             

Los casos de candidiasis vistos por los dermatólogos pueden dividirse en aquellos que afectan a la piel y aquellos que afectan a las membranas mucosas o regiones mucocutáneas.

Al igual que los hongos de la tiña, la candidiasis es frecuente encontrarla en áreas de humedad de la piel. En la mayoría de los casos, sin embargo, hay generalmente una causa predisponente para la infección.