PSORIASIS

La psoriasis es una alteración frecuente de la piel que afecta al 2% de la población blanca en algún momento de su vida.

La causa exacta de la psoriasis es desconocida. Una tercera parte de los pacientes que la padecen tiene una historia de psoriasis en parientes de sangre. Se piensa que existe un defecto específico heredado en la piel que conduce al desarrollo de la psoriasis bajo ciertas circunstancias.

La psoriasis se caracteriza por una proliferación de los queratinocitos epidérmicos y un fallo de la maduración de estas células en la formación de la queratina normal. Existen evidencias firmes de que esta proliferación de los queratinocitos está mediada por los linfocitos T activados. El antígeno que podría desencadenar esta respuesta de los linfocitos podría ser una bacteria o un virus y eventualmente, un autoantígeno.

Se han acumulado trabajos experimentales y también observaciones clínicas que indican que los antígenos estreptocócicos pueden iniciar la psoriasis, al menos en una proporción de individuos. Posteriormente, autoantígenos podrían mantener el proceso psoriásico debido a una posible reacción cruzada entre los antígenos bacterianos y los autoantígenos.

 

El defecto hereditario podría afectar a la presentación de antígenos, linfocitos T o respuesta de los queratinocitos a las citoquinas.

En la mayoría de los pacientes, no hay un factor predominante obvio. Sin embargo, se conocen un gran número de factores que pueden precipitar o agravar una psoriasis:

1) Infecciones estreptocócicas. La psoriasis a veces aparece por primera vez 2-3 semanas después de una infección estreptocócica. El mecanismo es desconocido.

2) Estrés mental. La psoriasis no está causada por el estrés mental cero en una persona con un probable defecto hereditario en la piel, la preocupación podría precipitar inicialmente la psoriasis o agravarla en aquellos que ya tienen la enfermedad.

3) Trauma. Los traumatismos en la piel pueden inducir lesiones en algunos pacientes con psoriasis.

4) Medicamentos. La clorequina y las sales de litio pueden a veces precipitar o agravar la psoriasis.

EDAD DE INCIDENCIA

La psoriasis es extremadamente rara en personas menores de 5 años de edad y en edades entre 5 y 10 años. La edad más común de comienzo es entre 15 y 30 años. La incidencia de este primer ataque cae progresivamente con la edad, aunque la psoriasis puede aparecer por vez primera en la octava o novena décadas de vida.

 

HISTORIA NATURAL

La psoriasis tiende a ser una enfermedad crónica, la extensión y la cronicidad de las lesiones varían grandemente de un paciente a otro. En una encuesta realizada a 2.000 pacientes el 38.5% reportó una remisión de su enfermedad en algún estadio, incluyendo remisiones espontáneas y aquellas inducidas por tratamiento, el tiempo de duración de estas remisiones es variable.

Aquellas inducidas por terapia varían de acuerdo con la actividad inherente de la enfermedad, esta actividad inherente en la enfermedad varía no sólo entre pacientes, sino también en el mismo paciente en diferentes períodos y esta última variación probablemente explica las remisiones espontáneas y las exacerbaciones de la enfermedad, los factores que controlan la actividad de la enfermedad son aún desconocidos.

Como una regla general de pronóstico, si no se desarrollan nuevas placas pero persisten las viejas, se considera que la psoriasis permanece estable y a menudo una remisión puede ser obtenida con tratamiento. La formación de muchas lesiones nuevas es un débil signo pronóstico y relapsará probablemente cuando el tratamiento se detenga. En adición, enfermedad más diseminada incluso estable, tendrá un pobre pronóstico.

PRESENTACIÓN CLÍNICA

Generalmente la psoriasis es fácil de diagnosticar por sus características clínicas aunque ocasionalmente, el diagnóstico puede ser extremadamente difícil debido a la variedad de presentaciones.    

 

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